Cómo hacer un hechizo para atraer a una antigua exnovia

Un conjuro de magia blanca para lograr la atracción de una ex pareja

Hay sentimientos que no desaparecen de nuestro corazón por muchos años que pasen. A veces recibimos una noticia de un antiguo amor y nos da un vuelco el corazón. En mi consulta de tarot online recibo a menudo mensajes de gente que necesita saber cómo está alguien a quien amaron hace tiempo, o si hay alguna posibilidad de reiniciar la relación. En estos casos lo más complicado es conseguir la chispa que haga que todo arranque de nuevo. El contacto se puede haber perdido y las cosas que antes se tenían en común pueden haber cambiado. En esas situaciones, un hechizo de atracción es la herramienta ideal para conseguir un acercamiento. Éste es un caso que atendí hace un tiempo.

“Hace muchos años salí con una mujer maravillosa, éramos jóvenes y locos. Fue un amor de juventud estupendo. Después los años nos separaron. Hacía mucho que no sabía nada de ella, el otro día se me ocurrió buscarla en Facebook y al ver su foto casi me da un vuelco el corazón. Se ha convertido en una mujer adulta tan bella como antes y tiene una vida muy intensa. Se separó hace un tiempo pero no tiene pareja. ¿Puedes explicarme cómo hacer un hechizo para atraer a esta antigua exnovia? Me gustaría intentar un acercamiento pero ha pasado demasiado tiempo y no sé cómo comenzar el contacto.”

La situación era muy clara. Este amigo necesitaba un poco de ayuda para iniciar el acercamiento. Me puse en contacto con él y le propuse que lo primero que debíamos hacer antes de nada era una lectura de tarot sobre los sentimientos de esa mujer. De esa manera sabríamos cuál era el estado concreto de su corazón, cuáles eran sus posibilidades y qué hechizo debía hacer para conseguir acercarse a ella.

Realicé la lectura esa misma noche. Cuando terminé, me puse en contacto con mi amigo para explicarle. Ella había tenido una vida muy intensa, había estudiado una carrera, era una profesional de éxito y había viajado mucho. Durante varios años había tenido una relación de pareja estable pero no había funcionado. Ella había puesto la prioridad en su carrera y eso había terminado por dañar seriamente esa relación. Ahora estaba sola, profesionalmente había conseguido todos los objetivos que se había planteado pero se estaba dando cuenta de que le faltaba algo en su vida. Necesitaba asentarse, tener una pareja con la que compartir su tiempo y vivir el tipo de vida que había dejado para atender a su vida profesional. Respecto a él, era una persona muy especial en su recuerdo, pero básicamente era eso: un recuerdo de juventud, de unos años preciosos en los que descubrió muchas cosas a su lado. Si mi amigo deseaba acercarse a ella, debía preparar el terreno un poco para que su mensaje llegase a terreno fértil. Un hechizo de atracción era la manera perfecta de abrir el camino.

Hechizo de atracción

Le expuse la situación y se alegró mucho al saber que ella le recordaba con cariño. Definitivamente él había sido alguien muy especial para esta mujer. Estudiando la naturaleza de su vínculo y sus características personales, le expliqué que en su caso para conseguir que ella estuviese más receptiva a su mensaje lo más adecuado era realizar un hechizo de atracción, con el que conseguiría que ella se sintiese más interesada por sus mensajes y recordase más a menudo aquellos viejos tiempos. Mi amigo no se sentía muy seguro de sí mismo a la hora de hacer un hechizo y me pidió que lo hiciera por él, de manera que acepté encantada. Dos días después dispuse todo para realizarlo y al terminar me puse en contacto con él, todo había ido muy bien, ella comenzaría a tener recuerdos recurrentes de aquellos viejos tiempos y cuando él le enviase el mensaje le haría mucha ilusión tener noticias suyas. Le recomendé que esperara una semana antes de escribir para que el hechizo hiciese todo su efecto.

Me escribió diez días después para explicarme que finalmente se decidió a enviarle un mensaje en el que sólo le saludaba y le preguntaba por su vida. Lo primero que le contestó ella fue “qué curioso, desde hace unos días me vengo acordando de ti”. Desde entonces comenzaron a hablar asiduamente, lo último que supe de ellos es que iban a quedar para tomar un café y poder charlar de los viejos y nuevos tiempos juntos.

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